Un asesino

Diciembre 8, 2007

En 1980 y tal día como hoy, 8 de dieciembre, un perturbado asesinaba a tiros a John Lennon a las puertas de su casa de Nueva York.

Curiosamente, en una de sus canciones más conocidas, Lennon repite varias veces, en el cambio de estrofa, la frase “shoot me!” (“¡dispárame!”).

El asesino de Lennon ha cumplido ya más de 20 años de condena en la prisión de Attica. Hace poco una comisión penitenciaria estudió la posibilidad de concederle la libertad condicional, pero le fue denegada porque la comisión temía que en cuanto aquel individuo pusiera un pie en la calle lo matarían.

Ahora acaban de hacer una película sobre él, así que es posible que tuviera razón cuando dijo: “yo era un don nadie hasta que maté al tío más grande de la Tierra”.

Desde el 8 de diciembre de 1980, ese asesino ha jugado un papel en mi vida. Quizá modesto, pero desde luego significativo: me ha impedido escuchar unas cuantas canciones que -lo sé bien- habrían sonado una y otra vez en mi equipo de música.

Y ahora me las sabría de memoria.