Un pitching terrorífico

Septiembre 27, 2007

Un pitching, como bien explicó Escrito Por en un post, “consiste en entrar en el despacho de un productor y contarle la película o proyecto que tengas en mente con ánimo de vendérselo”.

Pues bien, este otro post del Pianista me ha recordado un pitching que sufrí -sí, sufrí- hará cuatro o cinco años. Juro que pasó tal y como lo voy a contar, salvo por los nombres y referencias, que las he cambiado, naturalmente.

terrorcalling

Recibo una llamada en mi despacho -o lo que sea- de la productora. Descuelgo.

- ¿Sí?
- ¿Señor Grampus? Soy Fulánez. Le llamo porque me han dicho que para hablar de guiones es con usted.
(Trago saliva).
- Ehmmm… sí, es conmigo.
- Verá, es que hace unos meses les envié mi guión “Los Pitufos en Saint Tropez” y he recibido una carta que dice que no les interesa.
(Siento un escalofrío. Al oír el título recuerdo el guión vívidamente. 180 páginas dándole patadas a la dramaturgia aristotélica y mecanografiadas con una sintaxis rabiosamente personal. Muy rabiosamente. A pesar de lo sugerente del título, el argumento era una especie de caos en el que seis pitufos se declaraban su amor sucesivamente unos a otros -con Saint Tropez como telón de fondo- y hablaban como si les faltara su medicación. Siempre dudo de mi primera impresión cuando leo un guión. Con este no. Era horrible más allá de toda duda. Lo juro. Insalvable).
- Pues, señor Fulánez -musito-, si le dijimos que no nos interesa, es que no nos interesa. Tenemos ahora varios proyectos y no podemos…
- Ya -me interrumpe-, pero, ¿usted lo ha leído personalmente?
(Qué remedio.)
- Sí, lo he leído.
- Pues estará conmigo en que es prodigioso.
(Se me tensan hasta las pestañas).
- Hombreeee…
- ¿De verdad no les interesa?
- No.
- A ver, ¿por qué? ¿Porque falla en algo o qué?
- Algún fallo tiene, sí, aunque estas cosas son muy subjetivas -miento-. Yo le recomiendo que lo trabaje un poco más.
- Ya, sí, comprendo -se detiene un instante-. ¿Y si hacemos una cosa? Una idea que se me acaba de ocurrir. Usted reescriba el guión a su gusto, señor Grampus, que usted es el profesional, y lo firmamos a medias. ¿Qué me dice?
(Que esto tiene que ser una broma.)
- No, es que no puedo, porque… a mi los pitufos es que no…
- Pero hombre, no deje pasar esta ocasión, que el cine español está fatal fatal, y con “Los Pitufos en Saint Tropez” la gente volvería al cine, que ésta es la película que la gente quiere ver, y no las que se hacen ahora, que tienen tanta violencia y tantos personajes raros, como en esa… “Pura perfidia”. ¿La ha visto?
(Ya tiene puntería: el tío cita una película que he escrito yo. La única, en aquel momento.)
- Sí, la he visto -le digo muy serio-. Y esa película, la verdad, es horrorosamente mala.
- ¡Desde luego! ¡La que hay que hacer es Los pitufos en Saint Tropez!
- Ya, pero, como le digo, con nosotros no va a poder ser. Lo siento.
(Pausa dramática. Cambia a un tono amenazante y me suelta:)
- Pues que sepa que venderé el guión a otra productora, y cuando sea un éxito, porque lo será, diré en las entrevistas (!) que usted lo rechazó. Se enterará todo el mundo.
(Se me pasa por la cabeza la imagen del ejecutivo de Decca Records que oyó la maqueta de Los Beatles y la rechazó, dejando que el grupo se fueran a la compañía EMI).
- Me parece muy bien -le digo rápidamente-. Si quiere la dirección de otra productora, yo se la facilito. Por ejemplo, hay una que se llama EMI…
(Pausa más dramática. Ahora Fulánez suena aterrador:)
- Mire, yo no quería llegar a esto, pero no me deja otra opción. Me veo en la obligación de informarle de que mi cuñado es Mengánez.
(Mengánez es un inversor que ha metido dinero en alguna de las películas de la productora, por ejemplo en “Pura Perfidia”.)
- Ah, pues dele recuerdos de mi parte.
- No. Le diré que ha rechazado usted mis pitufos.
- Pues muy bien.
- Pues adiós.
- Adiós.

#

Siempre me habían aterrado los pitchings porque siento un pánico absoluto a hablar en público, pero desde aquel momento también empecé a sentir pánico a SER el público.

En el blog del Pianista encontré este otro pitching, que ha salido de ese pozo sin fondo que es youtube. El autor y protagonista del vídeo utiliza el nick de “cornucopia de talento”. O sea.

Echadle un vistazo, por favor. De verdad: