“Los hombres de El Cid subieron su cuerpo sin vida a un caballo y, cuando sus enemigos le vieron sobre su montura, se rindieron de inmediato”, explicó el profesor. “Dicho de otra forma, El Cid libró una batalla después de muerto. Y la ganó”.
“Lógico”, intervino un alumno. “Después de muerto ya no hay nada que perder.”


Enero 9, 2007 a las 9:24 pm |
Llámalo aforismos o paradojas. Pero cada uno d elos que leo aquí me fascinan. Los dos últimos sobre la muerte. Y este es fantástico
Enero 9, 2007 a las 10:01 pm |
Cuando era peque vi la película del Cid con mi padre y me explicó la historia…la verdad es que al hombre lo hicieron quedar de lujo con la Historia, pero es un poco escatológico eso de atarlo al caballo para acojonar a los moros…
Besos
Enero 9, 2007 a las 11:09 pm |
Mira, me parece una buena idea…y para que nadie tenga que morir vamos a poner a los maniquíes de El Corte Inglés tras las rebajas.
Enero 10, 2007 a las 2:07 am |
¿Por eso los muertivos son a veces tan descarados?
Enero 10, 2007 a las 1:00 pm |
Si el Cid no fuera español, no me extrañaría que hubieran traducido la película como “Este muerto está muy vivo”.