Abrió los ojos y trató de mirar a su alrededor, pero no pudo mover la cabeza. Por el rabillo del ojo vio que estaba tumbado en una cama -no muy cómoda- y que aquella era la habitación de un hospital.
Se sentía confuso, pero poco a poco los vapores de la memoria se fueron disipando y pudo recordar con claridad qué le había sucedido: regresaba a casa conduciendo en plena noche cuando, al girar una curva, el destello de unos faros le había cegado y obligado a dar un volantazo.
Le pareció lógico pensar que había tenido un accidente y estaba en un quirófano. Sin embargo, ¿por qué no podía moverse? Por un instante consideró la posibilidad de que se hubiera quedado parapléjico, pero rechazó la idea al comprobar la verdadera razón de su inmovilidad: sus muñecas y tobillos estaban atados a aquella cama.
Entonces oyó un ruido. Alguien se acercaba, pero los pasos sonaban de un modo inquietante, como si el visitante arrastrara los pies.
Cuando vio su rostro cernirse sobre él sintió una súbita oleada de pánico. Hizo un doloroso esfuerzo y giró la cabeza para no mirar aquellos ojos enormes y turbios. Y entonces descubrió que a su lado había otras camas. Y otros hombres y mujeres inmovilizados y sometidos a una situación espantosa.
Fue en ese momento cuando entendió que las luces que le habían deslumbrado no eran de un coche, y que aquel lugar en el que se encontraba no era un hospital.
La mano grisácea del alienígena le obligó a enderezar de nuevo la cabeza y con mucho cuidado le introdujo un frío tubo metálico por la boca.


Diciembre 18, 2006 a las 8:53 am |
A mi lo que me daría terror es que empezase a babear como el Dr. Zoiberg
Diciembre 18, 2006 a las 9:48 am |
Es algo que siempre ma ha dado cierto miedo, el despertarme por la mañana y encontrarme en cualquies sitio que no fuera mi casa.
Besucos
Diciembre 18, 2006 a las 10:03 am |
Jo, qué buen rollo por la mañana. Yo me vuelvo a la cama y que le den dos duros al mundo.
Diciembre 18, 2006 a las 10:06 am |
Hasta los dentistas alienígenas dan miedo!!!!
Diciembre 18, 2006 a las 2:12 pm |
Cuando yo era un chavalín (muy chavalín), me cagaba de miedo. Sí, amigos, así era.
Tenía que dormir con la luz encendida (por lo menos el proceso debía ser así, luego pasaba mi madre y la apagaba) y la puerta del pasillo abierta (ahora, eso no lo soporto).
Mi habitación estaba al final de un largo pasillo, tras este la cocina, tras esta el recibidor y tras este, la salita donde mi familia veía la tele cuando me mandaban a la cama con mi álbum de Asterix o Lucky Luke.
Pues bien, una noche me encontraba yo en la cama, leyendo mi cómic, dispuesto a dormir, con la luz encendida para así anular al fantasma de bajo de la cama, el vampiro que espera a llegar o el marciano que se colará por la ventana. Cuando un sonido espantoso por su simpleza, se escuchó al final del pasillo. “Chuick”. Silencio. Susto. Y de nuevo, otro “Chuick”. Un poco más cerca. Silencio. Atención. La mente a 1000 por hora intentando adivinar qué podía ser y yo clavado en mi cama. “Chuick”. Más cerca, avanzaba por el pasillo. Muerto de miedo grité: “¿Hola?”. “Chuick”. “¿¿Hola?? ¿Quien está ahí?”. “Chuick”. “¿¿HOLA?? ¿Quien es??”. “Chuick”. Terror, pánico, anclado, anulado, pensando que el horror iba a asomarse por mi puerta en cualquier momento, que iba a tener un encuentro espantoso con algo de otro mundo. “Chuick”. Ya estaba ahí. Un paso y contacto. 3… 2… 1… Y mi hermana.
Con una bocinita rosa de esas que van dentro de los peluches que los aprietas y hacen: “Chuick”. Que casi se asustó más que yo al ver mi cara desencajada de pánico. ¡Maldita! Es lo más cercano a la muerte horrorosa que me he sentido.
Dios.
Diciembre 18, 2006 a las 2:46 pm |
¡Jejeje!
Cómo te entiendo Galahan. Una madrugada mi cama empezó a sufrir unas inexplicables y tétricas sacudidas. Eran tan brucas que lograron despertarme. Aterrada creyendo que ese sería sin duda el primer paso de posesión demoníaca y casi sin poder respirar, tuve la valentía suficiente para mirar debajo de la cama.
Allí estaba mi enorme perro mastín que se había colado en la casa, jugando alegremente con una pelota de tenis.
(u.u)’
Diciembre 18, 2006 a las 3:09 pm |
como se nota que no aveis sufrido del temivle “sindrome del ermano joputa”. si, amiguitos, si. nuestro mallor susto (casi hal vorde del infarto) fue cuando bolbiendo ha casa como a las tantas de la mañana, hen plena hadolescencia (osea, semijilipoyas) al habrir la puerta i a oscuricas fuimos a hencender la luz del recividor i… notamos huna mano biba sovre el! el grito se hollo en sevastopol. i si, hera el ermano joputa, que avia decidido sentarse hen el recividor con la mano hen el interruptor asta que yegasemos.
p.d. no saveis hel mal royo que da tocar huna mano donde no hesperas que la aiga.
Diciembre 18, 2006 a las 6:04 pm |
jajajajaa, dios que me parto.
A mi me pasó algo realmente terrorífico, todavía no he encontrado una expicación coherente.
Estaba durmiendo tan ricamente y de repente, siento como alguien me toca los pies, pero como si lo pudiera sentir ahora, me acojoné y como pude con la respiración entrecortada, encendí la luz, que estaba al lado de la cama, allí no habia nadie, miré debajo de la cama, detrás de las cortinas, dentro del armario, que era un ropero enorme y nada, no habia nada ni nadie.
Que o quien fue lo que me tocó los pies? De todas formas, después de esto me han sucedido una serie de cosas, que puedo asegurar que me han marcado.
Por cierto, yo tb tengo un hermano muuuuy joputi. Menos mal que ha crecido.
Diciembre 18, 2006 a las 7:12 pm |
Respecto a lo de los hermanos joputas creo que, en este caso, soy yo, que para algo soy el mayor.
Bueno, a mí me pasó una vez que estando solo en casa una noche, oí como, en la habitación contigua, levantaban la persiana. Ruuun, Ruuun, Ruuun…
¿Cómo era posible si estaba solo? Imaginaba una de esas bromas macabras que suelen gastar los fantasmas y que, aunque digan que es para comuicarse con los vivos, yo sé que las hacen para que nos caguemos de miedo.
Al final resultó ser el perro entrando y saliendo al balcón y rascándose el lomo con la persiana.
Diciembre 18, 2006 a las 9:14 pm |
Qué mal rollo, qué miedo!!!!!!!!!!
Eres superprolífico, no paras, me extenúas, me vuelves aliénigena, eres como el malo de tu cuento…
Diciembre 19, 2006 a las 8:59 am |
xDD
(Yo también soy la mayor y la joputa xD)
En otra ocasión, comencé a tener una pesadilla horrible en la que alguien venía a mi cama a estragularme. El sueño era tan real que notaba la presión en mi cuello hasta el punto de tener dificultades para respirar. Me desperté medio axifisiada y la presión no sólo continuaba sino que ¡¡era cada vez más fuerte!!
Mi lógica aplastante me llevo a pensar que, por supuesto era el hombre invisible o un espíritu maligno el que estaba asesinándome así que aterrada, (y ya medio morada) llevé mis manos al cuello para tratar de zafarme del asesino de urltramundo.
Y no. Era el aro del sujetador (u.u)’
Diciembre 19, 2006 a las 3:02 pm |
Pero bueno… ¡si vivís todos en estado de pánico! ¿Qué hago yo escribiendo cuentos de terror para tantas víctimas del terror?
Honeychurch: soy el malo y el bueno. No hay salida.
Diciembre 19, 2006 a las 6:21 pm |
Es cierto Grampus, vivimos en un estado permanente de pánico al pensar que un día (o una noche) no nos aterrorizases con tus cuentos.
P.D.: ¿Puede que perciba en ellos dulces esencias de Poe, Washinton Irvin y algunas sutiles y casi imperceptibles ráfagas de Lovercraft?
Diciembre 19, 2006 a las 6:24 pm |
salpicado de hun pelin de hauster, añadiriamos nosotras. ¿no?
i sis, nos tiene hen un ai. nunca savemos que noche toca hinsomnio/acojonamiento.
Diciembre 21, 2006 a las 7:04 pm |
Uuuuuy…. Cuando era pequeña me aterraba la idea de que los extraterrestres me secuestraran…
Julio 31, 2007 a las 5:18 pm |
bueno les cuento que yo tenia un animalito un coballo y se me murio al paso de el tienpo me olbide no mucho de el .un dia me fuy al baño con urgensia de aser mis nesesidades y derepente bi a mi animalito coballo me asuste y me di cuenta que no me iba a ser dañio porque yo lo cuide desde que hera chiquito………………………..
bueno cahu besos
muy buena la istoria exelente le pongo
Noviembre 5, 2007 a las 9:19 pm |
aaaaaaaaaa que horrible
el re neso che
Caata
Noviembre 13, 2007 a las 3:07 pm |
ami me paso algo terrorifico una noche como todas mi abuela me conto cocas que davan miedo y nos dormimos juntas por que me asuste y a las 5 de la mañana cuando ya estava por levantarme por qu yo me levanto a las 6 de la mañana algo me agarro los pies y conel impacto me levante y derrepente y me fige pense que me estava tocando mi abuela cuando me desperte y mi abuela estava en mi lado y me asuste pero ala dia siguient me fige mis pies y visuqe estava morado y verde como si me ubieran pegado chau esto es de verdad nko juegaen con la dichiçosa ouija chau se cueidan
Octubre 31, 2008 a las 4:02 pm |
hello,soy una fanatica de los cuentos de terror me encantan y los amo a los cuentos de miedo porque por eso no duermo a la noche y tengo11 años a i saben que una vez vi a un fantasma en mi libing.
bye,bye.
Enero 11, 2009 a las 3:35 pm |
Que geniales todos los comentarios. A mi me paso algo de terror una noche estabamos tomando once con mi familia y sentimos unos pasos en el segundo piso, pensamos que era mi perrita la llamamos y estaba al lado de nosotros. Xaoooo son geniales sus historias
Noviembre 11, 2009 a las 12:05 am |
Estan geniales tus cuentos