La echaba de menos.
La echaba tanto de menos que iba a llegar un momento en que incluso él estaría de más.
Como un cadáver en un quirófano. O como cualquier cosa que se diga tras la palabra
FIN.
(PD. Save room for a moment to be with me)
La echaba de menos.
La echaba tanto de menos que iba a llegar un momento en que incluso él estaría de más.
Como un cadáver en un quirófano. O como cualquier cosa que se diga tras la palabra
FIN.
(PD. Save room for a moment to be with me)
Cada mañana lo mismo. Se levantaba, se miraba al espejo muy fijamente y se decía:
“Pero ¿qué coño es esto? ¿Una broma?”
Aquella novela de la colección “Elige tu propia aventura” finalizaba con dos opciones para el lector/protagonista:
Si quieres vencer al malo y besar a la chica, pasa a la página 123.
Si quieres aprender algo sobre finales, ve a la 125.