(Este es para las Rubias, que me lo pidieron. Me gustó mucho su post sobre Robert Cappa.)
Robert Cappa sabía que aquella iba a ser su mejor fotografía.
“Vamos a fingir que mueres en combate”, le dijo al miliciano. “Baja ese repecho y a medio camino derrúmbate como si te dispararan, pero hazlo con los brazos abiertos y el pecho por delante, como si quisieras defenderte con el corazón.”
El miliciano obedeció y Cappa hizo su foto.
“No le digas a nadie que la hemos preparado”, le pidió al miliciano.
“No se preocupe, señor Cappa. Pero la foto es buena, ¿verdad?”
“La mejor muerte que yo haya visto nunca”, sonrió el genio.
Al día siguiente Cappa estaba revelando la foto y el miliciano había vuelto a las trincheras. Le tocaba entrar en combate, pero cuando empezaron a intercambiar disparos se dio cuenta de que los nacionales eran más y mejor armados, y que aquella posición era indefendible. Les matarían a todos sin remedio.
Así que respiró hondo, se encomendó a sí mismo y salió de la trinchera ante el asombro de sus compañeros. Todos vieron cómo el miliciano se lanzaba hacia el enemigo con los brazos abiertos y el pecho por delante, como su quisiera defenderse con el corazón.

Escrito por Grampus 