(Este cuento es para Ángela, por hacerme reir tanto con este gesto que hace después del disparo. Ahí va:)
Hoy fui al cine a ver “The Departed“, un thriller escrito por William Monahan y dirigido por el desoscarizado Scorsese, y cuando me senté en mi butaca vi que en la de al lado estaba el fantasma de José K., que desde que murió tiene mucho tiempo libre y va bastante al cine.
Aunque me molesta mucho que la gente comente la película en la sala, al fantasma de José K. se lo permito todo, y hubo un momento de la proyección en que se puso a hablar conmigo; eso sí, en susurros:
“Lo malo de las películas”, me dijo, “es que se lo dejan todo por contar. Cada vez que disparan a uno y se muere, me pregunto: ¿y qué le pasará al muerto ahora? Pero nada, los guionistas os empeñáis en seguir la historia de los personajes vivos y os dejáis lo más interesante.”
“Pues mira, tienes razón. Y con la de tíos que mueren en esta de Scorsese.”
“De verdad, Grampus, lo mejor viene después del disparo.”
La frase del fantasma de José K. me llevó a un repentino flash back. Veréis, y por una vez, contaré algo cierto: yo he muerto. Fallecí en una película que escribí y en la que hacía un brevísimo cameo de apenas unos segundos. En aquella secuencia me hice matar de un certero disparo de fusil que me abrió el pecho en un manantial de sangre. Pues bien, semanas después de muerto fui a visionar el plano en la sala de montaje. Y cuando me vi desplomarme sin vida ante mis propios ojos, sentí, de pronto, un súbito eclipse de biografía.
Y le dije al montador: espero que lo mejor venga después del disparo (porque hasta ahora la película va bastante floja).

Diciembre 3, 2006 a las 2:13 am |
nos enjantan tus relatos, querido!!!
i heste nos a parecido supermegacinematografoide (usea, que lo estavamos biendo). heso si, tenemos dos preguntillas que acer, desde hel cariño:
1.- ¿te dolio?
2.- ¿cuando nos bas a hescribir uno a nosotras? ej que tenemos hun repentino ataque de celos que nos ba fatal pal cutis. i porque se lo as dedicado a angela i la queremos asin como sin limite ni nada, que si nos….
vesines necrofilos, parece ser
Diciembre 3, 2006 a las 11:33 am |
Grampus, me siento “very honored” en mi vanidad de blogger y entertainer por tu post. Me ha gustado mucho, lo tuyo es storytelling y lo demás tontería. Muchísimas gracias, de verdad.
Ruvis, ¡yo también os quiero!
Diciembre 3, 2006 a las 2:11 pm |
Ruvias: 1. Sí, me dolió un poco. Los detonadores que me pusieron en el pecho para hacer explotar las bolsitas de sangre tenían retroceso y hacían un poco de daño. En la primera toma pensé: coño, que me han dado con el fogueo. Y me morí mal, por el susto.
2. El siguiente para vosotras. Pero porque no quiero que se os estropee el cutis.
Ángela: gracias a ti por ese gesto tan divertido.
Diciembre 3, 2006 a las 3:20 pm |
¿Qué gesto?
Diciembre 3, 2006 a las 3:46 pm |
¿Es que siempre que entro aquí tengo que hacerte la pelota? ¡Hombre ya ¿no?! Qué capacidad de síntesis, amigo. Te diría lo bueno que me parece que eres pero sería repetirme y, seguramente, tú ya lo sabes.
Un saludo.
Diciembre 3, 2006 a las 4:19 pm |
El que haces después del disparo. Ese bailecito…
Diciembre 4, 2006 a las 9:53 am |
La vida es tremendamente injusta. Lo mejor t-i-e-n-e que venir después del disparo, de lo contrario, habría para desesperarse.
Diciembre 4, 2006 a las 10:30 am |
Ah, el bailecito… Es un “Bailaré sobre tu tumba” que no podía esperar tanto tiempo. En fin, si te gusta ese gesto será que es cierto que lo mejor siempre viene después del disparo.
Diciembre 4, 2006 a las 11:47 am |
Eso parece.